Historias de Avistadores de Aves

lunes, 28 de mayo de 2012

Machos monteses (Capra pyrenaica). Puertos de Beceite, mayo de 2012.

Observando las divertidas evoluciones de una pareja de hembras de Jabalí con sus 8 jabatos y dos machos de Jabalí, que posteriormente se agregaron, aparecieron sucesivamente un macho montés y luego otro, en el escenario. 


Estuvieron comiendo tranquilamente los 14 individuos, compartiendo el pastizal, durante un buen rato.  Cada grupo a su aire. Los machos monteses más tranquilos no podían estar.

Pero el Jabalí más corpulento, les enfiló la jeta y salieron a toda pastilla 


sin pararse a mirar atrás. 

domingo, 27 de mayo de 2012

Jabalinas y Jabatos (Sus scrofa). Puertos de Beceite, mayo 2012.

Estando a la espera, aparecen dos jabalinas con sus jabatos. 


Es decir se juntan un par de hembras para así, poder cuidar mejor de su camada respectiva. Una pequeña guardería. Los jabatos van siempre en grupo no alejándose mucho unos de otros incluso cuando son perseguidos (ver la Entrada Jabalíes y Jabatos). 


Precisamente, después de esa persecución, es cuando se ve la mayor utilidad de la alianza entre las dos hembras: recuperados y agrupados de nuevo los jabatos, son las hembras las que los protegen rodeándolos,  una en cada flanco de la piara de jabatillos. 

Trinitario y yo disfrutamos de lo lindo. 

Jabalíes y Machos Monteses. Puertos de Beceite, mayo de 2012.

Estamos a la puesta de sol, Trinitario Catalan, experto en pinturas rupestres de los Puertos de Beceite, y yo mismo, al aguardo, en lo más prieto del monte mediterráneo de los Puertos de Beceite... a la espera con la intención de poder avistar y, quizás fotografiar, jabalíes, especie que por lo escondediza, es muy difícil de ver. 


Empezamos a pensar que nos iríamos a casa en blanco, cuando aparecieron una pareja de hembras con sus jabatos. A continuación, aparecieron unos Machos monteses, que también se pusieron a comer en el pastizal. Por último, acudieron dos Jabalíes machos, muy corpulentos, que también se ponen a pastar. Qué raro! La voz popular dice que nunca pastan juntos, pero ahí estaban haciéndolo. Y, además, se iban acercando hasta que se quedaron a muy poca distancia. 


Cuando estaban tan cerca que al macho grande de los Jabalíes le pareció suficiente, levantó la jeta amenazador hacia los Machos Monteses... 


que salieron pitando de aquél paraje. 

Pero tuvo que mediar la amenaza, porque durante un buen rato estuvieron compartiendo el pasto tranquilamente.  

Jabalinas (Sus scrofa). Puertos de Beceite, mayo de 2012.

Se ha puesto el sol en un día espléndido de finales de mayo de 2012. Apostados en lo más espeso del monte Trinitario Catalán y yo mismo, esperamos avistar algún jabalí, tan difícil de ver en el monte. Y he aquí que tuvimos suerte.
Un par de Jabalinas, con sus jabatos aparecen por un flanco del pastizal, pero de momento, decido fijarme  en los rasgos que diferencian a las hembras (además de criar a los jabatos) de los machos.





Podemos ver que son más pequeñas, de altura y volumen general, de corpulencia. Que les faltan las crines 
de cerdas durísimas que a modo de crestas discurren por la cabeza y dorso de los machos. Y la actitud más discreta y prudente que la de los machos. 

Así, a primera vista.  

sábado, 26 de mayo de 2012

Jabalíes y Jabatos (Sus scrofa). Puertos de Beceite

Nos vamos de excursión de avistamiento Trinitario Catalán y yo mismo. Trinitario es un gran conocedor de los Puertos de Beceite, tanto de su fauna como de sus pinturas rupestres. Queremos ver la posibilidad de avistar Jabalíes, Jabalinas y sus Jabatos, aunque Trinitario sabe que eso, es muy difícil. 
Rompemos monte y nos disponemos a hacer un aguardo. El día es fenomenal. Un ligero calorcito y una brisa suave. 


Por el extremo de un pastizal, aparece un grupo de dos cochinas con sus ocho gorrinillos que cuidan entre las dos. Los pequeños gustan de correr, como si de un equipo de rugby (o un grupo de peces) se tratase, es decir sin alejarse mucho unos de otros. Disfrutan del día como nosotros. 


Por la ladera de enfrente, aparecen un par de Jabalíes, uno más grande que el otro, con sus crines en el dorso, comiendo a toda máquina. El macho más grande se sabe el jefe. Allí no se mueve nada sin que lo diga él. Permite a un par de machos monteses que coman en el mismo pastizal, pero los termina echando.


Entonces, los cutos, ven a los gorrinetes y, los persiguen con saña. Ver clip.

El asunto termina bien y los jabatillos se vuelven a reunir con sus madres que, desde ahora protegerán cuidadosamente, llevándolos hechos un ovillo en el centro y, ellas, cubriendo los flancos (Ver clip: Jabalinas y Jabatos). 




sábado, 19 de mayo de 2012

Alondra Totovía (Lullula arborea). Puertos de Beceite, Mayo de 2012.

La Totovía, 






lleva en celo desde principios de Abril. 
Es la única ave que, en esas fechas de sequía y frío en los Puertos, entró en celo. Y así ha seguido durante un mes y medio hasta que, a las cuatro gotas que han caído les ha dado un poco el sol, generando escasas flores y escasos insectos, los suficientes como para que, a continuación, se sumen las migrantes africanas, que parece que tengan un espía destacado en las sierras de interior. 


Atendiendo a su comportamiento su nombre de "arborea" es una verdad a medias. Desde luego que pasa una parte importante peonando en el suelo, picoteando semillas y bichillos. Pero, para la época de celo, se suben los machos a las cúspides de los matorrales de estepa, enebros arbóreos fundamentalmente, 

para desde allí cantar su interminable y musical repertorio dirigido a las hembras y, que de paso, llegue lo más lejos posible.  

El celo de la Collalba Gris (Oenanthe oenanthe). Mayo de 2012, Puertos de Beceite.

La Collalba gris (Oenanthe oenanthe), 



ha llegado de África a los Puertos hace muy pocos días y ya está en pleno celo. Más que picotear y tener sus displays en el suelo como hacen los Pardillos, prefieren colocarse en las ramas de zarzales, espinos y arbustos o arbolillos, con la finalidad de que, gracias a su llamativo diseño, sean avistados por sus potenciales parejas. 

Todo esto se hace en compañía de Pardillos y Roqueros rojos en muy poco terreno, cada cual a lo suyo, aunque la Collalba parece necesitar un poco más de terreno, poniéndose en arbustos relativamente alejados unos de otros los componentes de los rituales preliminares del celo.  

Pardillo común (Carduelis cannabina) en celo. Mayo de 2012 en los Puertos de Beceite

El Pardillo, un fringílido de estepa o páramo (la mayoría de sus primos fringílidos lo son de bosque o campiña arbolada), aunque el Pinzón también puede recalar por estos pagos, de manera aislada.
El Pardillo 


destaca entre lo colores apagados del páramo (excepto durante un par de semanas que dura la floración de gamones y erizones) con sus colores rojos y pardorrojizos. Los sexos están bien diferenciados, siendo la hembra de tonos más apagados. 


Por estos días de la tercera semana de Mayo, se están formando las parejas, produciéndose cortejos a varias bandas en el suelo de los pastizales. 







De esos displays, saldrán las parejas que nidificarán en el suelo o arbusto. Para agosto, todavía están juntas las parejas aunque los pollos hayan volado. 



viernes, 18 de mayo de 2012

Bando migratorio de Abejero europeo (Pernis apivorus) en los Puertos de Beceite. Mayo de 2012.

Del Abejero europeo (Pernis apivorus) 










podríamos decir que se pasa una buena parte de su vida, migrando. Llegan tarde, ahora en la tercera semana de Mayo, justo para hacer los deberes de la reproducción y salir pitando para África. En España entran varios cientos de miles, pero prefieren el pasillo mediterráneo para subir en latitud, es decir, que los Puertos de Beceite, no es un destino preferido precisamente, aunque tampoco imposible. 


El caso es que tuve la suerte de coincidir con un grupito de ellos cuando pasaban aleteando fuertemente, por encima del pico más alto de los Puertos.  


El caso es que su frente de migración no es lineal sino en círculos. Se van desplazando formando una helicoide, no una uve. 

Es como si no tuvieran prisa por llegar, como si disfrutasen volando. 



El celo de los Cuervos plateados (Corvus corax)

Lo de "Plateados" es una licencia poética, 


porque no existe ningún nombre oficial para el C. corax de este estilo. Pero, realmente, cuando vuelan alto y se refleja en ellos la luz del sol, sobre todo con la fortísima iluminación que hay en las zonas de montaña, parecen enormes aves plateadas. 


Aunque sean sedentarios y mantengan la pareja de por vida, ellos también entran en celo por estas fechas y hacen sus juegos prenupciales. 

Si observamos el clip con cierta detención veremos que a uno de los dos cuervos protagonistas, les falta un par de plumas Primarias. Es decir, mientras no las reponga, este cuervo podrá ser identificado allí donde se le aviste. 


Por alguna razón ancestral, los Cuervos, no son muy populares que digamos, pero a mi personalmente, me gustan un fajo. 

El celo del Roquero Rojo (Monticola saxatilis)

Vaya bicho bonito el Roquero Rojo!!


y al que le da igual el concepto que se tenga de él. Los libros dicen que él anida y vive en roquedos o laderas inaccesibles con gran pendiente. Pues a él le da por anidar en la cúspide de una estaca, que servía de empalizada, para encerrar el ganado, en una paridera abandonada....que está rodeada de pastos frescos y abundante terreno llano. Para más inri, los grupos de celo, apeonan sobre el pasto comiendo un poco de todo lo que por allí hay, y allí en suelo abierto y llano, tienen sus rituales de celo.

En una superficie del prado relativamente pequeña (media hectárea) se puede ver los comportamientos de celo de tres especies y, se pueden observar in vivo, las diferencias de todo tipo entre machos y hembras y entre especies, : La Collalba Gris (Oenanthe oenanthe), El Roquero Rojo (Monticola saxatilis) y el Pardillo común (Carduelis cannabina).


Por cierto, de lejos y con la luz potentísima de las alturas, pueden causar confusión sus colores rojos. Además, ambos gustan de apeonar por el suelo. Y ambos machos de ambas especies, establecen sus pequeños territorios de exhibición en el suelo, pavoneándose dos o tres machos delante de una hembra que se hace la que con ella no va la cosa, que ella pasaba por allí. 

miércoles, 16 de mayo de 2012

Un día magnífico de primavera

Ya era hora. Las lluvias que no llegaban y el campo que estaba reseco en Marzo. Las lluvias que descargaban mal, tarde y nunca, y venga viento, y venga frío, y venga nubes en Abril y hasta la segunda semana de mayo. El campo no acababa de arrancar. Pero por fin los gamonales... 








...cubrieron de blanco, la tercera semana de Mayo, los Páramos de los Puertos de Beceite. Y otras decenas de florecillas surgen aquí y allá. Todo con tres semanas de retraso con respecto al año pasado. 


Flores, traen insectos, que traen aves. Y zás, de repente, trás el dominio absoluto de la Alondra Totovía desde principios de Abril, hoy, miércoles 16 de Mayo, se ha podido ver y oir a:


Collalba Gris (Oenanthe oenanthe), en celo.
Pardillo Común (Carduelis cannabina), en celo.
Roquero Rojo (Monticola saxatilis), en celo
Alondra Común (Alauda arvensis), en celo. 
Alondra Totovía (Lullula arborea), en celo
Cuervo (Corax corax), en celo. 
Bando de una quincena de Abejero europeo (Pernis apivorus), en migración de celo.
Cuco (Cuculus canorus), en celo.
Pinzón (Fringilla coelebs), en celo.
Buitre (Gyps fulvus)
Collalba Negra (Oenanthe leucura), en celo. 
Vencejo Real (Apus melba), en celo.
Chova piquirroja (Pyrrhocorax phyrrocorax).


No os perdáis este espectáculo!!!




sábado, 12 de mayo de 2012

Voces del soto del río Matarraña. Mayo de 2012.


Poco hay que decir: el dominio del canto del Ruiseñor común 

(Luscinia megarhynchos) es aplastante.

Voces de la campiña en el valle del Matarraña. Mayo de 2012.

Llama la atención el coro de aves que canta y reclama, tanto por su abundancia como por su diversidad. Escuchando más atentamente, distinguimos unos trinos potentes y rapidísimos que pertenecen a distintas especies y que, todos juntos forman el núcleo duro del coro. En el clip que viene más abajo, se pueden distinguir al menos a:
Verderones (Chloris chloris)
Verdecillos (Serinus serinus)
Pinzones (Fringilla coelebs)
Jilgueros. (Carduelis carduelis)
A veces cantan estruendosamente, a veces es un simple piar tenue, deslabazado. Los Fringílidos que los vemos en invierno formando bandos agregados de varias especies, nomadeando en busca de semillas y brotes, parecen unirse también en primavera (aunque el hecho de constituir parejas haya desecho los bandos), aunque sólo sea a la hora de formar el coro más elevado y estruendoso de cantores de la campiña y bosque térmico.

Pero si uno afina un poco más el oído podrá percibir cómo se abren paso entre el coro de Fringílidos unos cantores con voz aflautada y despaciosa, lenta. En el clip:
Mirlo (Turdus merula)
Zorzal charlo (Turdus viscivorus)
Oropéndola. (Oriolus oriolus)
Abejaruco  (Merops apiaster)...(ese pirrp, pirrrp, lo emite en tono que podríamos decir aflautado, o de silbato) 


 Por contra, también se abren paso entre el coro de Fringílidos, unos cantos de voces estridentes, chillonas, rijosas. En el clip:
Escribano triguero (Emberiza calandra)
Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli)
Corneja (Corvus corone)


También hay otra forma de destacar entre el coro de Fringílidos: ser agudo, potente y monótono. En el clip
Pico picapinos (Dendrocopos major)  
Torcecuello (Jynx torquilla)

Es llamativo el número de machos de las distintas especies que cantan a la vez su mensaje, pero cada ave ha aprendido al poco tiempo de nacer, cuál es el sonido distintivo de su especie. Los padres juegan aquí un papel muy importante. Y también llama la atención el elevadísimo número de especies que puede contener la campiña, ofreciéndoles alimento a las parejas y sus futuros pollos, así como lugares de nidificación. 


Todo un espectáculo que nadie debería perderse. 




jueves, 10 de mayo de 2012

Voces del bosque en el valle del río Matarraña. Mayo de 2012.

Si uno pasea desenfadadamente,  en lo más fresco de la primavera, por la vera de un huerto de olivos que linda con un bosque de pino carrasco, oye un coro de voces que, como una nube sonora, lo inunda todo. A veces, un canto más potente que otro, nos llama la atención. A veces, es un como un ruido de fondo, musical eso sí. Un piar indistinguible. 
Pero si uno (o unos, todos atentos eso sí) trata de distinguir las distintas voces, puede reconocer unos cuantos cantos distintos aunque no sepa a qué ave corresponde. 
Y, si se pone a contar las voces distintas que caben en un bosque, se dará cuenta de que son muchas, más de las que nos imaginábamos. 
En el siguiente clip se pueden distinguir reclamos y cantos de celo de (aunque no por ese orden, sorry):  

Cuco (Cuculus canorus)
Abejaruco (Merops apiaster)
Mirlo (Turdus merula)
Ruiseñor (Luscinia megarhynchos)
Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli)
Gorrión chillón (Petronia petronia)?
Gorrión molinero (Passer montanus)
Carbonero común (Parus major)
Verderón (Chloris chloris)
Pinzón (Fringilla coelebs)


Una verdadera comunidad invisible que ocupa todos los espacios disponibles desde el suelo (Gorrión), pasando por los arbustos de media altura (Mirlo, Ruiseñor, Verderón), por las copas de los árboles (Cuco, Mosquitero papialbo, Gorrión chillón, Carbonero común, Pinzón), hasta que pasa volando frecuentemente por encima de la masa arbórea (Abejaruco). 


Parece que unos técnicos de sonido hubieran distribuido a la perfección sus altavoces para lograr una envolvente musical digna de un espléndido paisaje sonoro. 


Por lo demás, las aves ocupan todos los nichos alimentarios que ofrece el bosque, que son muchos, explicando así su abundancia. 

domingo, 6 de mayo de 2012

Montesas. Mayo de 2012, Puertos de Beceite.

La mayoría de las hembras han parido en lugares recónditos. Sus siguientes movimientos han sido dirigirse con sus crías a los pastos frescos de altura que les proporcionarán buena cantidad de leche. 
Allí se juntan con otras madres y hembras yermas, formando una guardería: entre todas cuidan y enseñan a las crías: a permanecer en el grupo, a arriesgarse por los roquedos más peligrosos, a escuchar los sonidos de alarma, a elegir las plantas más nutritivas, a eludir las venenosas, a enfrentar los depredadores de todo tipo por tierra y aire, a encontrar los refugios en las tormentas, a huir del hombre...

En las guarderías no solo hay hembras y crías: algún macho tiene su acogida en ellas. Tampoco todas las hembras se reúnen en grupos de ayuda. Las hay que prefieren campar por su cuenta, y criar ella misma a su cabritillo. 

Bando de Piquirrojas (Pyrrhocorax pyrrhocorax) en los Puertos de Beceite

Desde primeros de otoño se produce un transvase de Chovas Piquirrojas desde los Puertos al Valle. Y allí abajo, también en terrenos estepáreos y duros, pero con más pasto e insectos que en sus cuarteles de verano, pasan el invierno. En invierno, se suelen colocar los bandos en solanas y cerca de algún cuerpo de agua. 
Son igual de chillonas y, a la menor perturbación, ganan altura rápidamente hasta situarse por encima de los mil metros de altitud. La cabra tira al monte. Pasada la perturbación bajan a picotear en sus pastos, muy al modo de un corral de gallinas, es decir todas bien juntas picoteando semillas, grano, bulbos y algún bichillo.
Con la llegada de las lluvias y, de los pastos verdes, retoman altura y se van a pasar la primavera y verano a los Puertos. El siguiente clip es de uno de esos bandos recién llegados a los Puertos.

En el clip se pueden oir sus kiaajj, metálicos, penetrantes, escandalosos, un poco chirriantes.



Alondras Totovías (Lullula arborea) defienden su territorio cantando

Primeros de mayo de 2012 en los Puertos de Beceite. Ha llovido, por fin!, pero digamos que, las lluvias no han sido generosas. Abril ha sido muy nuboso pero poco lluvioso. Y a primeros de Mayo se repite el esquema. Esto ha hecho, y hace, que todo el proceso de floración de los Puertos vaya retrasado. En cuanto hayan unos cuantos días soleados la situación se corregirá y, saldrán las flores, que atraerán insectos, que animarán a los insectívoros a entrar en celo, que servirán de soporte para los depredadores y que ese aumento general de la actividad, lo agradecerá sobremanera el avistador de fauna o de aves específicamente. 
En los páramos de los Puertos, sólo algunas plantas empiezan a generar, muy perezosamente, flores. Los Gamones ya tiñen de verde el páramo, pero sus inflorescencias blancas aún no alegran el monte. Las flores amarillas y lilas de los cojines pinchosos, no terminan de salir, con lo que el páramo sigue mostrando una imagen marrón verdosa y un paisaje sonoro en el que se distinguen muy pocos cantos de aves.
Una excepción desde primeros de Abril, es la Alondra Totovía (Lullula arborea). La Totovía se instala tanto en las zonas abiertas, como en las más cerradas por enebros arborescentes, sabinas y pinos de los páramos. En las zonas abiertas, la distancia entre machos cantarines en mucho mayor, produciéndose zonas de silencio, que en las zonas cerradas donde dos machos tenores pueden ocupar territorios más pequeños y próximos entre sí. Allí establecen competiciones de canto, pues tienen que mostrar que ellos son mejor partido que el de al lado. 



En un terreno de unas cuantas decenas de hectáreas atravesamos por cinco territorios defendidos por cinco machos de Totovía. Cuando venga el buen tiempo, en este mismo terreno se superpondrán los territorios de Pardillos, Alondras, Zorzales, Cernícalos, Aviones roqueros, Vencejos reales, Collalbas grises, negras e hispanicas, Pinzones, Jilgueros, Piquituertos,  Currucas, Torcaces, Piquirrojas,  etc.  formando un entramado de señales, tácticas e intereses de lo más literario y, por supuesto, que hará las delicias del avistador de fauna silvestre.