Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2012

La primera vez que veo un Zampullín en el Matarraña

Imagen
Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) en el río Matarraña, a finales de octubre de 2012. Es la primera vez que veo un Zampullín en el río Matarraña, tan es así que no os puedo ofrecer ninguna observación propia, excepto la del día que hice la foto: el viento fortísimo, con rachas estremecedoras. Al Zampullín no parecía importarle tal circunstancia, él a lo suyo que era zambullirse una y otra vez, aguantando bastante tiempo debajo del agua hasta tal punto que, a veces, cuando emergía, lo hacía a bastante distancia de donde se había sumergido.








El vuelo de caza del Águila Real

Imagen
Una Real subadulta, sobrevuela sus predios del Páramo, en los Puertos de Beceite. Octubre de 2012. Escruta sus terrenos de caza a velocidad media, acercándose al suelo, a veces, en búsqueda de mayor información. Las liebres pueden agazaparse rápidamente bajo un enebro y las Totovías otean sin cesar, pero si se despistan por cualquier razón, no tendrán tiempo de contar lo bella que era el Águila que las últimó.














Microhábitats del Colirrojo tizón en el Páramo

Imagen
Multitud de Colirrojos tizones ocupan estos días de Oct. 2012 el Páramo de los Puertos de Beceite, visitando toda clase de microhábitats... bajo la atenta mirada de Mel.












Colirrojo tizón oteando

Imagen
Octubre 2012. Las nubes de mosquitos, producidos por las últimas y escasas lluvias, han desaparecido. La caza pues, ha disminuido para los pajaritos insectívoros que ahora, se ven obligados a hacer interminables sesiones de avistamiento, cambiando de percha continuamente, de cualquier insecto que suponga una presa.








Pinzón común joven

Imagen
Pinzón común joven oteando, y picoteando sus ramas, desde un espino albar a mediados de Octubre de 2012, en los Puertos de Beceite. Las hojas del espino ya amarillean.


Las últimas Collalbas grises se fueron la semana pasada. Y este Pinzón, en cuanto empiece a sentir el mordisco del invierno, no dudará en bajar, junto con otros muchos fringílidos, a las tierras más térmicas de la vega del río Matarraña.