Historias de Avistadores de Aves

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Bando de Zorzal real (Turdus pilaris) en el Páramo

A 1.300 mts de altura, al amor de un seto de Espino albar (Crataegus monogyna), un bando de Zorzales reales recién venidos del Norte, reponen fuerzas con la abundantísima cosecha de frutos del Espino. Pero no son los únicos a los que da de comer este seto de espinos...










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A los Carbonero comunes también les gustan los Majuelos...

En un páramo reseco y ventoso qué pinta un exigente Carbonero común? Pues atacar con saña las majuelas o frutos de un seto de Espino albar que un propietario inteligente plantó decenas de años atrás. Es decir, ese masovero mantuvo en una zona hostil lo mejor, refugio y alimento para la fauna silvestre, del bosque mediterráneo. Ahora gracias a ese seto, esa parte del páramo es visitada por las aves en cualquier época del año y no sólo en primavera.











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El Jilguero también se apunta

Zorzales reales, Carboneros comunes y ahora el Jilguero también se apunta a saborear las majuelas. El páramo es un lugar increíblemente seco, árido, ventoso, donde sólo aguantan gamones, erizones y enebros arbustivos cupresiformes. Pero el masovero plantó su seto de Espinos en la base de un cerro umbroso, con abundante pasto, que retiene el agüa y la suelta progresivamente, a modo de riego por goteo, hacia el seto de espinos.





Escribanos soteños y Verderones como Vicente

Donde va la gente. Y es que, en este caso, la gente va a la mejor cafetería (y única) de los alrededores, donde hay a disposición pública un cargamento de frutas frescas del majuelo...a 1.300 metros de altura. Zorzales reales, Carboneros comunes, Jilgueros y ahora Escribanos soteños y Verderones.









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La sesión de fotoavistamiento del 25/11/2012

Sesión de fotoavistamiento (4 horas) en la Comunidad del Páramo de los Puertos de Beceite. 1.300 metros de altitud. Día agradable, 8 grados sin apenas viento. Un páramo con suelo raquítico, donde aflora la roca madre, y gamonales y erizones, con enebros cupresiformes, en la solana. Una umbría más húmeda, con bosques de pino silvestre y prrados; desde esa ladera escurre suficiente agua como para mantener un seto de Espino albar que un masovero plantó hace decenas de años. Los cazadores y pastores labran algunas tierras con la finalidad de atraer la caza mayor y proporcionar algo de pasto fresco al ganado en la primavera.

En la parte seca del Páramo, la más abundante, las especies avistadas fueron:
Bando de Chova piquirroja (Phyrrocorax phyrrocorax)
Bandos de Buitres (Gyps fulvus)
Algunos ejemplares de Zorzal común (Turdus philomelos)

En la parte húmeda del páramo, donde se encuentra el seto de majuelos:
Herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus)
Verderón (Chloris chloris)
Bando de Zorzal real (Turdus pilaris)
Carbonero común (Parus major)
Escribano soteño (Emberiza cirlus)
Jilguero europeo (Carduelis carduelis)



Fotos de más abajo: Zorzal común, Escribano soteño, Carbonero común, Jilguero europeo.











viernes, 23 de noviembre de 2012

Herrerillos comunes, activos ma non tropo (14 de 14)

Los Cyanocistes caeruleus, en lo que se refiere a su actividad, es un caso intermedio entre los inquietos y los tranquilos. No se mueven de la copa del árbol en el que deciden pasar un rato, pero tampoco se están a verlas venir. Con no mucha rasmia, eso sí, van explorando las ramas del árbol en búsqueda de alimento, cambian de orientación para otear mejor y, en general se les va activos, ma non tropo.









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Los Pinzones tranquilos (13 de 14)

Prosigo con la sesión de avistamiento del miércoles. En la campiña, observo una pareja de Pinzones, aunque que cada uno anda por su camino. Y pienso en los inquietos Mosquiteros, o en la inacabable ascensión de repaso del Picapinos, en el nadar continuo, aunque lento de los Patos, en la contínua búsqueda de las Gallinetas...incluso el Andarríos que no se movía más de un metro para buscar comida, durante horas. Los Cetia Ruiseñores, con sus apariciones y desapariciones en la parte baja del carrizo. Las Lavanderas tanto blancas como Cascadeñas, que, a parte del temblequeo natural, siempre andan picoteando aquí y allá. Quién más quien menos, se busca la vida activamente. Pero hete ahí, que los Pinzones, tanto él como ella, disfrutan de largos períodos de solaz, sin nada más que hacer que otear (un poco, sin cansarse)...durante un período de observación de cerca de media hora, ni siquiera cambiaron de ramita. No picotearon en ninguna parte de la rama donde se encontraban. Descansaban, solazándose y ya.









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Lavandera blanca (12 de 14)

Esta es un ave de lo más ecléctico en cuanto a la elección de hábitat se refiere. Veíamos al Andarríos pasarse la mañana en un par de metros cuadrados, picoteando entre el limo. La Lavandera blanca, puede elegir el mismo hábitat que el Martín pescador, andando sobre piedras y troncos en la parte más salvaje del río, o recorrer un cultivo de viñedos para ir a descansar sobre el tejado de una casita de labranza, así como picotear en el prado fresco de la campiña como lo haría un Bísbita. Aunque normalmente es solitaria, puede ir en grupos pequeños.













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